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domingo, 15 de octubre de 2023

Taller online "Complejidad y caos creativo"

Como parte del Curso en Participación Comunitaria (online) y II Jornadas de Educación Común, Cuidados y Protección de la Vida (Ciudad de México / online), este lunes, 16 de octubre, realizaremos nuestra tercera sesión online, en esta ocasión sobre complejidad y caos creativo.

COMPLEJIDAD Y CAOS CREATIVO

Lunes, 16 de octubre · 19:00 – 21:00 (zona horaria: Madrid). 11:00 – 13:00 (zona horaria: America/Mexico_City)

Enlace de la videollamada: https://meet.google.com/utv-usbv-xds

Cualquier duda, con confianza nos dicen, escribiéndonos a: 

emiliano.urteaga@uacm.edu.mx / ilusionismosocial@gmail.com

Hemos pedido también que nos envíen un pequeño formulario que nos sirve sobre todo para integrarles en la lista de correos, aquí: https://forms.gle/pAG3yUa7Q7r8A8Ps7 

Este taller se corresponde con el Tema 9 del curso Participación comunitaria, que puedes encontrar abierto, gratuito y online en el siguiente enlace: https://ilusionismosocial.org/course/view.php?id=51&section=9

Tanto el curso online como todos los talleres de esta jornada son ABIERTOS, GRATUITOS Y DE PARTICIPACIÓN LIBRE.


MATERIALES PARA LA SESIÓN

A lo largo de la sesión, iremos compartiendo algunos materiales para facilitar el debate y para profundizar. Aquí algunos de estos materiales:

  • La introducción del artículo sobre educaciones y complejidad que publicamos en 2018
  • Un vídeo introductorio
  • Una presentación sobre la complejidad, con algunos enlaces para profundizar
  • Ilustraciones relacionadas con la temática que probablemente comentaremos en el curso
  • Tabla sobre epistemologías en Ciencias Sociales
  • Enlace para descargar los seis tomos de la obra "El Método", de Edgar Morin.

Os mostramos estos recursos a continuación.


EDUCACIONES Y COMPLEJIDAD

Ainhoa EZEIZA y Javier ENCINA

La complejidad

Complejidad, estar tejido junto; cualquier esfuerzo por separar bruscamente esa unión llevará a convertir lo que está tejido junto en algo inservible, incomprensible (queda simple o complicado). En la almazuela, es justo al revés (desde lo sencillo se llega a lo complejo): se unen trozos de diversos tejidos para llegar a una colcha, un chaleco, un mantel, un abrigo…, y cuando deja de hacer falta, se separa con cuidado (respetando las unidades) y se une de otra forma (tal vez incluyendo algún trozo más, descartando algún otro), para tener lo que nos hace falta en la siguiente estación (efímero frente a permanente).

“Si el conocimiento existe es porque es organizacionalmente complejo. Esta organización compleja, a la vez cerrada y abierta, dependiente y autonoma, es la que puede construir traducciones a partir de una realidad sin lenguaje (…) El reconocimiento de esta complejidad (…) requiere el recurso a un pensamiento complejo que pueda tratar la interdependencia, la multidimensionalidad y la paradoja” Edgar MORIN (1999a:250-251).

Para comprender la complejidad, hay que traer a la actualidad la paradoja sobre lo uno y lo múltiple que desde hace 2500 años ronda nuestras cabezas. Para Heráclito, y en cierta manera también para Zenón, tanto lo uno y lo múltiple como lo uno y su contrario, son interdependientes, no pueden existir sin el otro, ese otro es el que les da sentido, y cuando parece que va a terminar el razonamiento o proceso, este vuelve a empezar. Si entendemos lo múltiple como la totalidad, esto estaría muy cercano al principio hologramático (ver el todo y las partes, al mismo tiempo y en interrelación, de tal manera que lo uno puede verse en el todo y viceversa).

(...)

Las culturas populares, al ser formas de vida que no pueden ser explicables sin sentirlas/hacerlas/pensarlas en los espacios y tiempos cotidianos, siendo generadas por repetición creativa, son una expresión clara del concepto de complejidad. Como plantea Edgar MORIN (1999b:16-17) “las unidades complejas, como el ser humano o la sociedad, son multidimensionales; así el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo y racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas y religiosas... El conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad e insertar en ella sus informaciones (…). El conocimiento pertinente debe afrontar la complejidad. Complexus significa lo que está tejido junto; en efecto hay complejidad cuando son inseparables los elementos diferentes que constituyen un todo”. 

Son las culturas populares las que tienen capacidad de transformar: la diversidad y la horizontalidad, unidas a la capacidad de adaptación, de resistencia y del disfrute de la vida cotidiana, son potenciales generadores de procesos comunitarios de transformación. Las culturas populares recuperan y revitalizan saberes colectivos que, junto a los intercambios, trueques espontáneos, cultivos sociales, apoyos mutuos, vínculos afectivos, desaprendizajes y apertura a nuevos aprendizajes... constituyen una fuente inagotable de conocimientos, acciones y sentires.


Extraído de:

Ezeiza, A. y Encina, J. (2018). Educaciones y complejidad. En J. Encina, A. Ezeiza y E. Urteaga (Coord.), Educación sin propiedad (pp. 21-31). Volapük. https://ilusionismosocial.org/pluginfile.php/4591/mod_resource/content/2/educaciones_complejidad.pdf



Presentación "Complejidad y caos creativo", con enlaces para profundizar:

https://ilusionismosocial.org/pluginfile.php/9666/mod_resource/content/3/complejidadcaoscreativo.pdf


ILUSTRACIONES, GRÁFICOS Y TABLAS DE LA SESIÓN






PARA PROFUNDIZAR

Edgar MORIN. El método (para descargar)


miércoles, 14 de octubre de 2015

Investigación ética y perspectiva dialéctica. De objeto a sujeto de investigación

Sesión 1 del SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN PARA TRABAJAR CON Y DESDE LA GENTE

13 octubre en la E. U. de Magisterio de San Sebastián


 
Hemos empezado leyendo este texto, cada persona a su ritmo, quien ha ido acabando se ha sentado en grupos pequeños, para aclarar dudas sobre el texto y debatirlo, incorporando conocimientos, experiencias y sentimientos previos... Hemos visto el siguiente video y hemos debatido en grupo grande.
DESCANSO

Para seguir animando el debate de la ética hemos visto el video corto titulado Universidades y ética


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ciencia y participación

Llevamos 20 años construyendo las Ciencias Sociales desde otro enfoque: donde la incertidumbre, la incompletitud, la complejidad, la autopoiesis (autonomía e interdependencia simultánea), la unión del pensar/sentir/hacer, la dialéctica, el no hablar de objetivos a priori, la construcción colectiva, el compromiso ético con la comunidad y las culturas populares como recurso creativo; son pilares fundamentales de nuestro enfoque. Os dejamos a continuación algunos materiales básicos en nuestra construcción.



DESEMPODERAMIENTO CIENTÍFICO. Ainhoa Ezeiza y Javier Encina

EL FIN DE LAS CERTIDUMBRES. Ilya Prigogine

INTELIGENCIA DE LA COMPLEJIDAD. EPISTEMOLOGÍA Y PRAGMÁTICA. Edgar Morin y Jean-Louis Le Moigne (dir.) 

LAS COMPLEJIDADES DE LA COMPLEJIDAD. Edgar Morin

DE MAQUINAS Y SERES VIVOS: AUTOPOIESIS, LA ORGANIZACION DE LO VIVO. Humberto Maturana y Francisco J. Varela

EL LABERINTO DE LAS METODOLOGÍAS. Ignacio Fernández de Castro

LA PERSPECTIVA DIALÉCTICA. Mª Ávila y Javier Encina


EL ILUSIONISMO SOCIAL. MÁS ALLÁ DE LA ÚLTIMA FRONTERA METODOLÓGICA. Javier Encina y Mª Angeles Avila

domingo, 14 de junio de 2015

Los principios de ilusionismo: DE LA FALTA DE ÉTICA A LA ÉTICA DE LA COMPRENSIÓN

Los principios de ilusionismo: son los que nos preguntan sobre cómo tenemos que trabajar las formas de hacer para saber si nos movemos dentro de un proceso de ilusionismo social (lo llamamos principio porque solamente sabemos cómo empezar a enfrentarnos con un proceso, pero no sabemos ni cómo iniciarlo ni cómo se desarrollará...). 

Como plantea el COLECTIVO SITUACIONES: “[...] un conglomerado heterogéneo de reuniones sin más hilo de coherencia que los que de pronto brotan del caos y sin conocer exactamente que desarrollo podremos darle [...]. Así que sabemos sólo como comenzar. Y esto muy relativamente. De hecho, todos los procedimientos (dispositivos) que preparamos suelen mostrarse auténticamente improcedentes ante la textura de la situación concreta”.



Sin ética el proceso se convierte en una justificación de las estructuras de poder y control. En el ilusionismo social no es suficiente con tener presente estos principios, sino que no hay que perder de vista el trasfondo praxeológico: que la gente sea protagonista de su propia vida; sin esta reflexión en el proceso las formas de hacer dejan de ser dialéctica.

“La ética de la comprensión es un arte de vivir que pide, en primer lugar, que comprendamos de forma desinteresada. Exige un gran esfuerzo, ya que no cabe esperar ninguna reciprocidad: aquel que está amenazado de muerte por un fanático comprende por qué el fanático quiere matarlo, a sabiendas de que éste no le comprenderá jamás. Comprender al fanático incapaz de comprendernos es comprender las raíces, las formas y manifestaciones del fanatismo humano. Es comprender por qué y cómo se odia o se desprecia. La ética de la comprensión nos pide comprender la incomprensión.

La ética de la comprensión pide argumentar y refutar en vez de excomulgar y anatematizar. Encerrar en la noción de traidor lo que es fruto de una inteligibilidad más amplia impide que reconozcamos el error, la deriva, las ideologías o los desvíos.

La comprensión no excusa ni acusa: nos pide que evitemos condenar perentoriamente y de manera irremediable, como si uno mismo no hubiera experimentado nunca la debilidad ni cometido errores. Si sabemos comprender antes de condenar, estaremos en la vía de la humanización de las relaciones humanas.

La comprensión se ve favorecida por: El “bien pensar”: Éste es el modo de pensar que permite aprehender de forma conjunta el texto y el contexto, el ser y su entorno, lo local y lo global, lo multidimensional, en resumen, lo complejo; es decir, las condiciones del comportamiento humano. Nos permite asimismo comprender las condiciones objetivas y subjetivas (self-deception, enajenación por la fe, delirios e histerias).


La introspección: Es necesario practicar el autoexamen personal de forma permanente, ya que comprender nuestras propias debilidades o faltas es el camino que no llevará a comprender a los demás. Si descubrimos que somos seres débiles, frágiles, insuficientes y con carencias, entonces seremos capaces de descubrir que todos necesitamos de una compresión mutua.

La introspección crítica nos permite descentrarnos relativamente en relación a nosotros mismos y, por consiguiente, reconocer y juzgar nuestro egocentrismo. Nos permite dejar de asumir la posición de juez en todas las cosas1.

La interiorización de la tolerancia: La verdadera tolerancia no es indiferencia a las ideas o escepticismo generalizados; supone en realidad una convicción, una fe, una elección ética y, al mismo tiempo, la aceptación de la expresión de las ideas, convicciones y elecciones contrarias a las nuestras. La tolerancia supone sufrimiento al tener que soportar la expresión de ideas negativas o, a nuestro juicio, nefastas, y una voluntad de asumir este sufrimiento.

Existen cuatro grados de tolerancia. El primero, expresado por VOLTAIRE, nos obliga a respetar el derecho de manifestar opiniones que consideramos innobles; no se trata de respetar lo innoble, se trata de evitar que impongamos nuestra propia concepción de lo innoble para prohibir una opinión. El segundo grado es inseparable de la opción democrática: lo característico de la democracia es alimentarse de opiniones diversas y antagónicas; así, el principio democrático ordena que cada uno respete la expresión de ideas antagónicas a las suyas. El tercer grado obedece al concepto de Niels BOHR, para quien lo contrario de una idea profunda es otra idea antagónica a la nuestra contiene una verdad, y es esta verdad lo que hay que respetar. El cuarto grado proviene de la conciencia de la enajenación humana provocada por los mitos, ideologías, ideas o dioses, así como de la conciencia de las perturbaciones que llevan a los individuos mucho más lejos y a un lugar diferente de aquél adonde quieren ir. La tolerancia vale, claro está, para las ideas, no para los insultos, agresiones o actos homicidas (…). Una ética propiamente humana, es decir una antropo-ética, debe considerarse como una ética del bucle de los tres términos individuo-sociedad-especie, de donde surgen nuestra conciencia y nuestro espír itu propiamente humanos. Ésa es la base para enseñar la ética del futuro”. E. MORIN (2001:120-124, 130).

La ética de l@s dinamizador@s (investigador/a, polític@, interventor/a social...) comienza desde antes del inicio, en la primera negociación, no se puede negociar nada que no esté basado en el pilar de que se tienen que aceptar las decisiones populares, y en el que si no se aceptan en un momento determinado, desengañando a la gente con la que se venía trabajando, hay que asumir que la única decisión ética es marcharse.

Lejos de transformar según criterios técnicos a las personas o los grupos con los que se trabaja, y lejos de intentar perpetuar situaciones de desigualdad estructural para mantener el puesto de trabajo, l@s dinamizador@s deben ser también parte del proceso aunque al provocar la autogestión comunitaria deben tender a desaparecer con el tiempo. Esta es la contradicción del dinamizador/a, y por ello, también, es tan importante la ética.